El chico de Kentucky que derrotó a Rossi, Nicky Hayden

El chico de Kentucky que derrotó a Rossi, Nicky Hayden

mayo 22, 2020 0 Por Findscar

Hace tres años, Nicky Hayden murió después de un accidente de tráfico en Misano Adriatico mientras entrenaba en bicicleta, pero el recuerdo del Kid de Kentucky sigue vivo y siendo amado por cualquiera que lo haya seguido y conocido.

A mediados de mayo, el olor a verano llega en el Misano Adriático; el calor y las caminatas junto al mar llenan los días que esperan que la pequeña ciudad de Romagna comience a llenarse de ciclistas y equipos del Campeonato Mundial de Superbikes, que se detienen cada año en el Circuito Mundial de Misano Marco Simoncelli para una de las rondas más esperadas de la temporada. El enfoque de esta cita es uno de los favoritos de muchos pilotos, que acuden aquí con bastante anticipación para probar un poco las típicas “vacaciones italianas”.

En el fin de semana de carrera, el olor del mar se mezcla con el aroma del asfalto, los neumáticos, en un ritmo frenético que no deja lugar para pensar. Pero al salir del circuito y al entrar en la ciudad te encuentras con una esquina surrealista de la calle, que recuerda momentos que el mundo del deporte motor nunca querría vivir.

En la intersección de la via Ca ’Raffaeli y via Tavoleto hay un pequeño jardín, un verdadero rincón verde con una placa de vidrio que representa a Nicky Hayden el día de la victoria de su único título mundial en MotoGP.

No es un lugar como cualquier otro, la paz y el silencio que dan la bienvenida a cualquiera que pase nos recuerda el frenesí de esos días de mayo de 2017. Hace tres años, el 22 de mayo, el Kid de Kentucky nos dejó después de una semana de lucha en el hospital, donde llegó después de un accidente de bicicleta que ocurrió unos días antes en el punto donde ahora se encuentra su monumento.

Al sentarse en el banco en el pequeño jardín que lleva el nombre del piloto desaparecido, todos los momentos de su carrera vuelven a la mente, desde su debut en la primera clase del mundo hasta el título ganado en Valencia, desde el paso en las Superbike hasta la primera (y única) victoria en mojado en Sepang a los mandos de su Honda.

Pero Nicky Hayden no era solo eso. El estadounidense se ha mantenido en el corazón de los entusiastas y profesionales no solo por lo que mostró en la pista, si no también por su sonrisa, pero también por sus palabras y actuaciones que lo caracterizaron como una de las personas más limpias del ambiente, brillantes y humildes dentro de todo el paddock.

Había llegado al techo del mundo, había ganado fama, pero siempre fue el chico simple que vino del campo de Kentucky. En la pista fue nombrado “el monstruo de la laguna”, en honor a sus espléndidas victorias en su circuito local, Laguna Seca. Pero una vez que se quitaba el casco y el traje, el hombre normal regresaba, el que tenía planes para una vida más allá de las carreras y soñó con un futuro que le fue arrancado trágicamente el 22 de mayo de 2017.

El mundo entero de las dos ruedas todavía está aturdido hoy. Cualquiera que lo recuerde lo hace aún hablando en presente, porque continúa viviendo en los corazones de quienes lo conocieron, de quienes lo admiraron y de quienes tuvieron el privilegio de poder compartir momentos de su vida con él.

Nicky Hayden fue un gran campeón en la pista, la carrera de Valencia 2006 fue memorable, en la que logró detener el dominio de Valentino Rossi al convertirse en campeón mundial en MotoGP. Después de algunas dificultades en la máxima categoría pasó al WSBK, encantando al público con las acciones en la carrera y conquistando a los fanáticos de Superbike con la maravillosa victoria en Sepang, bajo una lluvia torrencial. Su último triunfo dada de 2016, poco más de un año antes de la trágica desaparición, que aún es difícil de creer.

Los recuerdos de los días emocionantes después del accidente de tráfico el 17 de mayo de 2017, los comunicados de prensa que actualizaban las condiciones de salud y las noticias que nadie hubiera querido dar o recibir parecen una pesadilla. Todavía parece increíble y surrealista, porque a pesar de todo, el recuerdo del Kid de Kentucky todavía está vivo, continúa corriendo en cada pista, en cada rincón del mundo, donde ha dejado una marca indeleble.

Con informaciòn de motosport