Chrysler Turboflite, un representativo del futuro

Chrysler Turboflite, un representativo del futuro

agosto 28, 2018 0 Por Findscar

De entre los conocedores de clásicos; para nadie es un secreto que en entre finales de la década de los 50 y toda la década de los 60 e incluso parte de los 70, el mundo estaba fascinado con el tema espacial, grandes cohetes, la luna, los ovnis y muchas otras cosas, de tal manera que era de esperarse ver en algún momento autos que pudieran volar cual avión surcando los aires, y para esto, primero se debía no solo trabajar en una mecánica no convencional, es decir, más inclinado a la de un avión que la de un auto, sino que se debían crear diseños en los autos que inspiraran el momento aeroespacial que se estaba viviendo, y este auto fue uno de ellos.

Comenzaremos por la parte frontal, la cual ofrecía un diseño muy peculiar, y era que este auto no tenía guardapolvos delanteros, más bien le dieron protagonismo a la parrilla cromada de cuatro celdas horizontales, la cual junto al paragolpes también cromado no abarcaba todo el ancho del auto sino que más bien doblaba hasta llegar a las llantas delanteras, de tal manera que el capo es el que consiguen una mayor extensión con dos molduras horizontales que vienen encontradas con el techo, y casi que se podría decir que la carrocería estaba hecha en una sola pieza porque daba esa percepción visual pero no era, por lo que los laterales ofrecían una gran moldura la cual obtenía una platina cromada que llegaba a las dos puertas de este coche.

Lo que más daba a entender que el diseño de este auto fue inspirado en un avión era el techo y su parte trasera, ya que el techo ofrecía la función de dosel retráctil, convirtiéndolo prácticamente en una cabina de avión, y la parte trasera era todo un avión gracias a dos estabilizadores que emergían desde la parte superior de los guardapolvos formando así un ala con asa de cesta, y ya cerrando con esta parte del exterior debo decir que las luces eran todo un lijo gracias a que era un solo faro rojo que abracaba todo el ancho del auto aunado a dos salidas de escape, sin dejar de mencionar que dos de los cuatro los faros delanteros se guardaban con tan solo presionar un botón al igual que el techo, es decir, todo este sistema era eléctrico, valla diseño para la época.

La cabina

El habitáculo era también muy impactante ya que en primer lugar los asientos eran sumamente futuristas en aluminio recortado y cepillado, aunque por supuesto estaban tapizados en resistente tela sin dejar de mencionar las luces electroluminiscentes en los paneles de las puertas y en el cuadro de instrumentos. En cuanto al espacio debo decir que era grande, nada de estreches e incomodidades, y por otro lado el volante era de diseño delgado y con mucha profundidad de tres extraños radios muy delgados, el salpicadera aunque era largo este no era ancho en cuanto a profundidad como cosa extraña, y de diseños exóticos hablamos entonces debo cerrar esta parte destacando los pedales del acelerador y del freno, los cuales eran sumamente grandes, tanto así que los pies del conductor podían descansar en ellos.

Tren motriz

Lo primero que debo decir es que el Chrysler Turboflite 1961 no contaba con un enorme motor tradicional a gasolina de 8 cilindros tal cual eran los motores de aquel entonces, sino que este era de turbina cual avión propulsado a Gas, el cual entregaba 142 caballos de fuerza con 508 Nm. Si describo un poco más este motor debo decir entonces que no tienen muchas partes internas como los tradicionales, dando como resultado menos desgaste y las pocas piezas que tienen son de mucha más duración que las comunes. También al no haber pistones ni válvulas el auto tenía pocas vibraciones, lo que le daba al conductor mucho más confort. Este motor turbina funcionaba a través de la aspiración de aire comprimido gracias a un compresor, y a ese aire se le inyectaba combustible el cual explotaba la mezcla de la cámara de combustión a través de la chispa de la bujía, por lo que los gases de la combustión salían a gran velocidad haciendo funcionar dos turbinas.

Sin duda un representativo del futuro

Fuente: motoryracing.com ÁNGEL ARANGUREN